Desayunables 4: el empleo verde

El empleo no es el objetivo del cambio de modelo energético, pero es una gran oportunidad para el cambio de modelo energético. Así resumimos nuestro cuarto Desayunables, celebrado hace un par de semanas, y cuyo tema era El Empleo Verde.

Para este desayuno-tertulia contamos con Llorenç Serrano, Secretario Confederal de Medio Ambiente de Comisiones Obreras; Agustín Valentín-Gamazo, de Enviroo,  portal de reciente creación especializado en empleo verde; Clara Navío, presidenta de APIA, Asociación de Periodistas de Información Ambiental: Juan Antonio (Juanan) Martín, de Alecop, empresa de ingeniería de la formación de la corporación Mondragón; y Joaquín Nieto, director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España. Como anfitriones, los habituales: Sergio de Otto, de la Fundación Renovables, Pepa Mosquera, de Energía Renovables, y José Illana, de Quiero Salvar el Mundo Haciendo Marketing.

Se pusieron sobre la mesa muchos datos interesantes, diferentes reflexiones sobre las que sería importante trabajar ya en el corto plazo. ¿Cómo nos suena oír que, casi sin enterarnos, en las energías renovables se han perdido 30.000 empleos?. ¿O cómo nos quedamos si nos dicen que el 80% de las ofertas ni se publican, que sólo un 20% de los posibles puestos de trabajo verde circulan en los canales propios de búsqueda de trabajo?. ¿Somos conscientes de que el talento se escapa porque el empleo verde sólo representa alrededor de un 3% del empleo total, cuando su potencial en el futuro se estima inmenso?

Ante estos datos tan decepcionantes, nuestros invitados expusieron posibles vías de actuación, y de mejora, para conseguir el cambio necesario que abra nuestro país hacia un mercado próspero y rentable.
Llorenç remarcó la necesidad de determinar primero qué actividades económicas son susceptibles de ser “enverdecidas”, qué sectores tienen capacidad de generar empleo en actividades sostenibles, y así poder cambiar los estímulos y políticas públicas para desarrollar dichos sectores. Por ejemplo, Juanan citó al sector de la construcción, que tiene que resurgir de la mano de la eficiencia energética. Asimismo destacó la importancia de la reconversión de perfiles profesionales, porque aunque contamos ya con personal formado, sí es cierto que a determinados niveles es necesario que se readapten.

Un punto también debatido fue el papel de la administración pública. Clara, sin restar importancia al rol de la iniciativa privada, puso de manifiesto la necesidad de que las propias administraciones rehabiliten energéticamente sus propios edificios, como elemento de ahorro, pero también de visibilidad y ejemplo. Dicha propuesta, además, viene impulsada por una normativa europea que, a día de hoy, se está cumpliendo de forma muy lenta. Llorenç explicó uno de los motivos: en España cualquier avance en esta materia debe registrarse en el BOE, mientras que en otros países, basta con la obligatoriedad de las administraciones locales para poder avanzar en estos temas. Por tanto, hubo unanimidad en el grupo ante la necesidad de exigir a las administraciones públicas que sitúen la exigencia energética al mismo nivel que otras. Hablamos de conseguir 105.000 empleos estables, de reconvertir 15 millones de vivienda, de garantizar empleo hasta 2040. ¿No son datos que hablan por sí solos?

El siguiente sector que tuvo hueco en la tertulia fue el del transporte. Actualmente el transporte público, la bici, y los desplazamientos a pie rondan los 235.000 empleos, suponiendo el 19% de nuestra movilidad. Sólo consiguiendo que este porcentaje llegue al 30%, los empleos se aumentarían hasta 415.000. ¿Y bien?

Pepa puso sobre la mesa el coste de no actuar para frenar el cambio climático. De nuevo, las cifras hablan por sí mismas: Tomar las medidas puede suponer un incremento del PIB mundial en 2 puntos para 2035, mientras que no hacerlo una pérdida de 15 puntos. Y no se habló ya sólo de la rentabilización de las inversiones realizadas previamente como freno para cambiar este factor, sino de la pereza, de la incapacidad de las compañías a reinventarse, en los frenos al cambio que, de forma permanente, en nuestros Desayunables se configuran como el principal problema para el despegue de este mundo sostenible. Joaquín cerró con una invitación, que la OIT emerja como facilitador de un espacio donde empresas y entidades, con interés en empleo verde puedan reunirse y ver qué caminos pueden abrirse para el desarrollo de dichos nuevos puestos de trabajo.

Una vez más nos despedimos contentos, porque a pesar de lo entristecedor de los datos, existen verdaderas líneas de trabajo para mejorar, y la voluntad de, al menos nuestros implicados y las organizaciones que representan, avanzar. Desde Quiero salvar el mundo ahí estaremos apoyando cualquier iniciativa que pueda comenzar a dar la vuelta a estos datos. ¿te sumas?