EL CIELO NO ES SÓLO AZUL

Entrevista a María Piñero, impulsora de “El Cielo Rosa” y una de las ganadoras de la IV edición de GIRA Mujeres.

En un momento en el que el virus nos ha privado del contacto presencial y las pantallas han invadido nuestras vidas… ¿Qué tal vivir una experiencia pensada sólo para ti, un mimo único de alguien que está al otro lado del monitor, y que inunde tus cinco sentidos? ¿Te atreves?

Es una simple caja. Sencilla. Y al mismo tiempo extremadamente compleja. Porque todo lo que hay en ella está pensado exclusivamente para ti: un olor, un pequeño objeto, unas olivas, un vino para brindar… Todo, absolutamente todo, tiene una historia detrás para contar: quién lo ha hecho, de dónde viene, por qué lo que estás recibiendo es tan especial para que ahora llegue a tus manos y te pinte un nuevo cielo… Un cielo de color de rosa.

Así es “El Cielo Rosa”, una experiencia pensada y llevada a la práctica por María Piñero (a propósito, una de las ganadoras de la IV edición del proyecto GIRA Mujeres de Coca-Cola) que se pinta como algo diferente y rompedor. Y es que algo tendrá ese cielo de María para haber llegado tan lejos, desde su Sevilla natal, al resto de España.

Un largo viaje, como el que realizó María para llegar a esta iniciativa que se ha ganado un lugar destacado en la última edición de GIRA Mujeres, un programa de capacitación orientado a mujeres que quieren mejorar su empleabilidad o desarrollar una idea de negocio vinculada a la cadena de valor del sector de la alimentación y las bebidas.

A María la vida le llevó de Utrera (Sevilla), a Alicante y luego a Ciudad Real. Un auténtico calvario de idas y venidas por motivos de trabajo (la banca), que la llevó, después de su segundo embarazo, a la depresión y al despido. “Decidí que no iba a trabajar para nadie más. Mi psicóloga y mi psiquiatra me recomendaron buscar otros empleos, otras vías. Y me puse a estudiar un MBA enfocado en Administración de empresas. Buscaba algo disruptivo, rompedor, tecnológico, vinculado con el marketing… Hasta que me topé con GIRA Mujeres”.

A ella lo primero que le llamó la atención del programa de Coca-Cola fue encontrar mujeres que buscaban lo mismo que ella: emprender un negocio propio. “Desde el minuto uno, GIRA Mujeres me ayudó a cambiar muchas cosas. Hicimos prácticas, una matriz DAFO para conocernos a nosotras mismas, una pirámide de lo que nos gustaba y no nos gustaba hacer con la que llegábamos a buscar una idea de negocio”. Fue en la segunda reunión, cuando la coach le preguntó a María qué es lo que le gustaba hacer, cuando se dio cuenta de que ahí podía estar su negocio: “Siempre he tenido como afición el tema de los eventos. Me ocupo de las bodas, bautizos, cumpleaños… de toda mi familia, que es extensa. Me llaman para hacer estos eventos y ponerle diseño. Ahí fue donde surgió la verdadera idea de negocio; estaba delante de mi y no lo había visto”.

En el segundo proceso, en el de la formación online, fue cuando a María se le terminó de abrir el cielo: “De pronto me entró frío y me en mi cabeza aparecieron las cajas. El máster lo había tenido que hacer a través de una pantalla. Y ahí surgió la idea”.

Mi proyecto se basa en unas cajas especiales que estoy diseñando”, comenta. “Las reuniones virtuales suelen ser frías y sólo usamos la vista y el oído. Yo quiero que se usen los cinco sentidos. Las cajas van personalizadas. El cliente dice a quien se las quiere dirigir y a quién quiere sorprender, divertir… Así, cuando te llega la caja que alguien ha mandado pensando en ti, esas dos personas que están hablando a través de las pantallas pueden compartir una experiencia. Todo lo que lleva la caja va con una etiqueta que lleva una frase motivadora y un QR para conocer la historia que hay detrás de esa sorpresa”.  

Su sueño es encontrar proveedores que quieran colaborar con ella en este proyecto. Y que otras mujeres conozcan su negocio para confiar en que se puede ir más allá. Como ha hecho ella, de la mano de Fundación Mujeres y GIRA Mujeres de Coca-Cola.

A mí siempre me ha gustado el rosa, al tener dos niñas mi vida se convirtió en rosa. Mis niñas son mi cielo, quienes me han hecho despertar, de ahí el nombre. “La cantidad de personas que hay detrás de este programa es increíble. Hacen que te sientas empoderada, con un sentimiento de confianza que es difícil de encontrar fuera. GIRA Mujeres me ha aportado tanto que no tengo palabras para agradecer”.

Sus hijas, que son su “cielo rosa”, también viven ahora otra faceta de María Piñero: una mujer que ha dejado atrás el gris para abrirse paso con un negocio que ya piensa en las próximas fechas de Navidad.

Estoy viendo si puedo ayudar a más gente. Si mi historia le llega a alguien y se siente motivado para seguir, ya estaría más que satisfecha. Ni mis allegados conocían toda mi historia. Ahora quiero que se cuente para que otras mujeres saquen también su fuerza”.

(GIRA Mujeres es un proyecto gestionado desde la Oficina Técnica de Quiero).

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